12/May/2020
La experiencia como preparación ante la emergencia
La experiencia como preparación ante la emergencia

Más de 3.000 personas asistieron a la videoconferencia en vivo “Testimonios de Bomberos del Mundo frente al COVID-19”, realizada el sábado 09 de mayo vía streaming, donde se analizaron los casos de diferentes países frente el al advenimiento de la pandemia.

Bomberos de Ecuador, España y Francia brindaron sus experiencias en primera persona acerca de cómo los encontró el COVID-19 al momento de registrarse los primeros casos en sus naciones y cómo se fueron desarrollando e implementando protocolos operativos y de prevención para intervenir en las emergencias.

Si bien cada disertante aportó su visión particular, todos coincidieron en que la pandemia los sorprendió por la velocidad de su diseminación y que, esa situación, puso al descubierto falencias en materia de servicios y sistemas de salud los cuales colapsaron y llegaron al punto de llevar a la muerte a cientos de personas por no poder brindarles asistencia. En la conferencia sobrevoló una  constante advertencia: frente a los síntomas hay que resguardarse, porque corren riesgo los primeros respondientes, en este caso los Bomberos

El presidente del Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios de la República Argentina, Carlos Alfonso, quién dirigió unas palabras de bienvenida en la conferencia, destacó la importancia de este espacio ya que “estamos viviendo algo desconocido a nivel mundial, y haber podido escuchar a nuestros camaradas, que pasaron por esto y entienden nuestros interrogantes y nuestras ansiedades, fue sumamente importante”. Además, Alfonso declaró que “En Argentina hemos contado con un gran aliado: el tiempo para organizarnos y poder generar protocolos de actuación».

Por su parte, el director nacional del CUO (Coordinación Única de Operaciones), Cmdt. Gral Gustavo Nicola, agradeció a todos los participantes y resaltó que “tuvimos oportunidad de abrir a la audiencia un debate de preguntas y respuestas que enriqueció la ponencia de cada disertante y estamos convencidos que este tipo de actividades nos prepara cada vez mejor para el momento que estamos viviendo y para lo que vendrá en las próximas semanas” y, por eso agregó, en la misma línea de pensamiento que Alfonso que “debemos considerarnos afortunados porque tuvimos tiempo para prepararos y para observar la gravedad del asunto al que nos estábamos enfrentando. Esto fue fundamental” concluyó.

Sobre este particular se expresó el Sub Of. Juan Carlos Campaña López, perteneciente a Bomberos Madrid, España, “las ciudades de Madrid y Barcelona han sido los sitios donde más incidió la pandemia en cuanto a afectados y fallecidos ¿estábamos preparados para esto? Si bien podíamos estar preparados a nivel de procedimientos operativos para actuar en cuanto a riesgo biológico, yo creo que en algo como esto no estábamos preparados ni socialmente ni a nivel de colectivo, nos hemos tenido que concientizar de la noche a la mañana”.

A su vez, puso en relieve algo muy particular de esta pandemia que tuvo en vilo a todos los respondientes: las circunstancias iban cambiando día a día, y había un flujo constante de información, algo a lo que debían adaptarse los cuerpos de bomberos y todos los actores involucrados frente a la lucha contra el COVID-19.

Por su parte, el Sub Of. Joaquín Sánchez Fernández, perteneciente al Ejército de Tierra, España, coincidió con su compatriota en que nadie estaba preparado para esta pandemia.  Después de desarrollar la función de la Unidad Militar de Emergencias, lugar donde se desempeña, relató que los primeros días se dedicaron a ayudar, en coordinación con otras fuerzas como policía, patrullando las calles, no como fuerza sancionadora sino para explicarle a la población las medidas que se estaban tomando.

A lo largo de la pandemia, destacó que “lo que no se podía prever era que las desinfecciones, descontaminaciones iban a ser tan amplias, tan extensas, tanto en número en superficie y en infraestructura  como las que se han realizado. Aunque teníamos el material específico hemos tenido que reutilizar materiales que no eran para eso” y puso el ejemplo del uso que hicieron de las mochilas extintoras (comunes en la lucha contra incendios forestales).

Una de las cosas más fuertes a las que se tuvieron que enfrentar durante este período, según Sánchez Fernández, fue el trabajo en las morgues. Debido a la saturación de servicios sanitarios y mortuorios, en España se habilitaron palacios de hielo como morgues circunstanciales. Por eso, en la Unidad Militar de Emergencias después de cada turno de trabajo tenían encuentros con sus propios psicólogos, se realizaron charlas y técnicas para intentar minimizar el posible estrés post traumático. “Es algo que hicimos muy bien” destacó el Sub Oficial.

Además, compartió con la audiencia su propia experiencia: dio positivo al COVID-19.  Afortunadamente, sus síntomas fueron leves y después de dos semanas pudo volver a la actividad, pero por esta situación destacó que “hay que concienciar al personal de lo que estamos enfrentando” ya que es un grave error minimizar los síntomas,  si una persona presenta cualquier mínimo síntoma tiene que avisar resaltó y agregó que “aquí no se trata de ser valientes, soportar el dolor e ir a trabajar, se trata de ser responsables y quedarte en casa (…) Yo me tengo que preocupar para no contagiar al resto de mis compañeros”.

Por  otro lado, los referentes de Francia, Ay. Jefe Frédérico Ronzier de Bomberos de Niza, y el Tte. José Tummeo de Bomberos de Cannes la Boca, hicieron énfasis en la importancia de la organización “es importante generar conciencia entre los bomberos. Tenemos que anticiparnos”.

Mencionaron las acciones que realizaron en este sentido, como brindar información con charlas a cargo de profesionales de la salud y llevar adelante medidas de prevención como la toma de temperatura de cada bombero al ingresar al cuartel e implementar una rutina especialmente diseñada para la pandemia.

El último ponente fue el My Reinaldo Xavier Carbo Rodriguez, pertenece al Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil (Ecuador), quizás con el testimonio más conmovedor. Al comenzar, subrayó que “Guayaquil fue una ciudad muy afectada por el COVID-19 y tuvimos bastantes problemas”, el principal, según él fue “la saturación del sistema de salud público y privado. Eso como bomberos nos presentó una dura realidad”.

Carbo Rodríguez repasó algunas cifras: Guayaquil cuenta con 47 cuarteles lo que hace un total de 1700 Bomberos Voluntarios, 400 bomberos rentados y 25 ambulancias totalmente equipadas al servicio de la ciudad. Ecuador tienen un sistema único de llamada: 911. Llaman allí y bomberos da respuesta con la ambulancia. El problema al que se enfrentó su país fue “que no había casa de salud para llevar a la gente. Tuvimos el triste record de una ambulancia buscando lugar de salud por 4 horas en al menos 5 casas de salud, pero no se encontró lugar para dejar al paciente y tuvimos que retornarlo a su vivienda. Por supuesto que al quitarle el oxígeno esa persona no tuvo oportunidad y murió. Esto nos tocó en más de una oportunidad y, además de ser muy difícil, nos costó muchos problemas con la ciudadanía porque la gente comenzó a agredir a las ambulancias y a los cuarteles de bomberos”.

Para revivir este y todos los testimonios, se puede acceder a la videoconferencia de manera gratuita en el canal de Youtube del Consejo Nacional.

 

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