18/Feb/2015
Córdoba vivió una verdadera tragedia por la inundación
Córdoba vivió una verdadera tragedia por la inundación

Fue la peor tormenta en 40 años y dejó ocho muertos y millones de pesos en pérdidas materiales. Cayeron 300 milímetros en una zona donde al año llueven un promedio de 800 milímetros

El 15 de febrero una fuerte tormenta sorprendió a la provincia de Córdoba causando un terrible flagelo que llevará años de recuperación.

Villa Allende, Mendiolaza, Unquillo, Cerro Azul, Agua de Oro, La Granja y Salsipuedes son las localidades más afectadas.

El río Ascochinga sufrió un desborde al caer 150 milímetros de agua en la zona alta. Además se registraron inconvenientes en Jesús María donde se cortaron los puentes de la zona urbana y la ruta provincial E-66 que une a esta localidad con Ascochinga,

Los expertos en clima dijeron que la tormenta, que no había sido prevista por ninguna alerta meteorológica, fue la más intensa de los últimos 40 años en la zona: en algunas localidades, como en Río Ceballos, en doce horas cayeron 270 milímetros.

Más de 400 bomberos voluntarios, policías y efectivos de Defensa Civil recorrieron las zonas afectadas para asistir a quienes permanecían en los barrios inundados. Por su parte, el gobierno provincial decretó tres días de duelo y conformó un comité de crisis para evaluar los graves daños materiales. La zona permaneció varios días con rutas y puentes destruidos y hubo amplias áreas con los servicios interrumpidos.

«Tuvimos varias semanas de temperaturas y humedad muy elevadas. Toda esa masa de aire caliente y húmedo se acumuló. Bastó con que se colara un frente frío como el que se volcó del oeste como para que se desencadenara una precipitación tan importante. Y por eso fue tan focalizada y en otras zonas de la provincia no llovió», explicó la meteoróloga Silvia Diomedi, de la Oficina de Pronóstico del Aeropuerto de Pajas Blancas, Córdoba.

El director de Defensa Civil de la provincia Diego Concha comentó que la cifra de los fallecidos en el temporal ascendió a ocho y, al cierre de esta edición, continuaba la búsqueda de la scout de 29 años que fue arrastrada por la creciente del río Ascochinga.

En Unquillo ocurrió un milagro: una mamá de 23 años y su bebe de cuatro meses, que habían sido llevados por la correntada, fueron encontrados sanos y salvos.

Por su parte, el director de Defensa Civil, explicó que los efectivos utilizaron kayaks y gomones para rescatar a autoevaluados que se refugiaron en los techos de sus casas.

Más de 1.500 casas fueron afectadas. Desde daños menores y pérdidas materiales como mobiliario; hasta su destrucción total. También hubo caídas de más de una docena de torres de alta tensión entre Río Ceballos, Jesús María y Totoral.

Los bomberos: servidores todo terreno

Cuarteles de bomberos voluntarios de toda la provincia colaboraron desde el mismo domingo 15 de febrero en la zona del desastre. En distintas tareas como rastrillaje de áreas ribereñas y la búsqueda de víctimas, los bomberos voluntarios comenzaron a trabajar horas después de ocurrida la crecida de los ríos y arroyos en distintos sectores de las Sierras Chicas.

El jefe de Defensa Civil de la Provincia, Diego Concha, comentó que son 400 los efectivos de bomberos voluntarios que prestaron su servicio en la zona. Entre los cuerpos especiales, están los miembros del Can 9, con seis perros adiestrados para la búsqueda de personas.

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